El Congreso de Nayarit aprobó la reforma electoral más disruptiva del proceso de armonización que LGM ha documentado desde abril: a partir de las elecciones de 2027, los ciudadanos de los 20 municipios nayaritas dejarán de votar de manera individual por Regidores y Síndicos para regresar al sistema de planilla unificada, en el que un solo voto define la integración completa del Cabildo. La reforma modifica el artículo 107 de la Constitución Política del Estado de Nayarit y elimina el mecanismo de elección por demarcación territorial que estuvo vigente desde 2007. Es la sexta entrega de LGM en el seguimiento a cómo los estados armonizaron su legislación con la reforma federal al Artículo 115 constitucional.
El contexto federal: la reforma que obligó a actuar a los estados
El punto de partida de toda la serie es la reforma al Artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum como parte del denominado “Plan B Electoral”, aprobada el 23 de abril de 2026 y publicada en el Diario Oficial de la Federación. La reforma fijó en una sindicatura y hasta 15 regidurías el límite máximo de integración de los Ayuntamientos, con criterios de paridad de género vertical y horizontal. El INE exhortó a los congresos estatales a armonizar sus legislaciones locales antes del 30 de junio — plazo que la mayoría de los estados documentados por LGM cumplió en los últimos días de ese mes. Nayarit había aprobado la minuta federal el 9 de abril de 2026 — fue uno de los 19 congresos estatales cuyo voto permitió al Senado emitir la declaratoria de validez constitucional.
Lo que distingue a Nayarit del resto: no es sobre el número, es sobre cómo se vota
Mientras los estados anteriores de la serie (Chihuahua, Michoacán, Yucatán, Aguascalientes, Sonora y Querétaro) debatieron cuántos Regidores deben integrar los Cabildos, Nayarit decidió modificar algo más fundamental: el mecanismo por el cual los ciudadanos los eligen. Hasta 2024, Nayarit operaba con un sistema mixto: los Regidores de mayoría relativa se elegían por demarcaciones territoriales dentro del municipio — cada ciudadano votaba por su candidato de zona — mientras que los de representación proporcional se asignaban con base en los resultados globales de la elección municipal. Con la reforma aprobada, ese sistema desaparece. A partir de 2027, los partidos registrarán una planilla unificada encabezada por el candidato a la presidencia municipal, seguida del Síndico y de todos los Regidores. El ciudadano emitirá un solo voto que determina la composición completa del Cabildo: si la planilla A gana, todos sus integrantes entran; si pierde, ninguno accede al Ayuntamiento por mayoría. El sistema de representación proporcional se mantiene para garantizar presencia de partidos minoritarios, pero desaparece la elección individual por demarcación.
El antecedente histórico: un regreso a 2007
La modificación no es un diseño nuevo, sino el retorno a un modelo que funcionó durante décadas en Nayarit. Fue en 2007 cuando el estado decidió separar la elección de Regidores en demarcaciones territoriales, con el propósito de acercar a los representantes a territorios específicos del municipio y promover mayor pluralidad interna. Ese modelo estuvo vigente durante casi 20 años — cinco procesos electorales — antes de ser revertido por la reforma actual. El diputado de Morena Salvador Castañeda Rangel, quien presentó la iniciativa, argumentó que el regreso a planillas fortalece la gobernabilidad, da mayor estabilidad a los Ayuntamientos y mejora el funcionamiento de los Cabildos. El diputado Adahán Casas Rivas (Morena) precisó que la reforma no afecta el número de regidores en los municipios nayaritas — ninguno supera el tope de 15 establecido en la reforma federal — y que municipios como Tepic y Santa María del Oro conservarán exactamente los mismos números de integrantes. La excepción es Bahía de Banderas, que no reduce sino que aumenta: pasará de 13 a 15 Regidores, alcanzando el máximo permitido por la legislación estatal.
El debate pendiente: ¿qué se pierde y qué se gana con el sistema de planillas?
La reforma de Nayarit no fue acompañada por un debate público amplio sobre sus implicaciones democráticas — al menos no documentado en los medios consultados. Sin embargo, el regreso al sistema de planillas tiene efectos institucionales concretos que los Cabildos deben conocer: en el sistema de demarcaciones, cada Regidor tenía una zona territorial de referencia y un mandato relativamente directo de sus votantes de esa zona; en el sistema de planillas, todos los regidores deben su cargo al mismo voto que eligió al presidente municipal, lo que concentra la legitimidad democrática en la cabeza de la planilla y puede reducir la autonomía política de los regidores respecto al Ejecutivo municipal. Esta consecuencia es la misma que el PRI señaló en Yucatán al advertir sobre la concentración del poder en los Cabildos — aunque en aquel caso el mecanismo era distinto (reducción de plurinominales) y en Nayarit el sistema de planillas ha sido la norma histórica.
¿Qué significa para el Cabildo?
- El sistema de planillas cambia el origen de la legitimidad de los Regidores: ya no tienen un territorio propio, sino un mandato compartido con toda la planilla: en el esquema de demarcaciones, un regidor podía identificar a sus votantes directos y rendir cuentas ante una zona específica del municipio; con la planilla unificada, esa relación territorio-representante desaparece y los Regidores deberán construir su propia visibilidad y cercanía ciudadana sin el respaldo de un distrito electoral que les corresponda de manera exclusiva.
- La estabilidad política del Cabildo aumenta, pero también el riesgo de subordinación al Ejecutivo municipal: cuando todos los integrantes del Cabildo deben su cargo al mismo voto que eligió al Presidente Municipal, la mayoría gobernante tiene menos incentivos para ejercer una fiscalización autónoma; los Regidores de la planilla ganadora deben ser conscientes de que su función de contrapeso es una obligación legal, no una opción política.
- Los partidos pequeños que antes accedían al Cabildo por demarcación deberán ahora concentrar sus esfuerzos en las listas plurinominales: el sistema de demarcaciones permitía que una fuerza política con implantación territorial específica obtuviera regidurías de mayoría; con la planilla unificada, esa vía desaparece y la representación de las minorías queda exclusivamente en manos de la distribución proporcional.
Fuentes: Tribuna de la Bahía | Sentido Común | Congreso de Nayarit – Aprobación minuta federal | Senado de la República – Declaratoria de validez





