El 92% de los hermosillenses no sabe quiénes son sus Regidores — el informe que muestra la brecha entre el gobierno municipal y la ciudadanía

El Informe 2026 de Hermosillo ¿Cómo Vamos? (HCV) reveló que el 92.3% de los habitantes de Hermosillo, Sonora, no puede mencionar el nombre de ningún integrante del Cabildo, y que el 91.8% desconoce cuáles son las facultades y obligaciones de los regidores. El desconocimiento es aún más pronunciado respecto a la síndica municipal Blanca Lorena Colosio Altamirano, cuyo nombre es ignorado por el 98.6% de la ciudadanía, y cuyas funciones son desconocidas para el 95.6%. El regidor más identificado en la ciudad apenas es reconocido por el 4.5% de la población. El dato contrasta con la imagen de Hermosillo como la ciudad municipal más avanzada del país en gestión climática y sostenibilidad institucional — reconocida por el WWF por segundo año consecutivo el pasado septiembre.

Los números del desconocimiento: Regidores, Síndica y Diputados

El Informe 2026 de HCV presenta una radiografía sistemática del conocimiento ciudadano sobre sus representantes en distintos niveles. En el Cabildo, los regidores más conocidos son José Ruperto Celaya, identificado por el 4.5% de los encuestados, y Dulce María Robles Moreno, por el 1.7%; el resto es conocido por menos del 1% de la ciudadanía. La síndica Blanca Lorena Colosio Altamirano es la funcionaria electa con mayor nivel de desconocimiento: el 98.6% no sabe su nombre y el 95.6% no conoce sus funciones. En el Congreso del Estado, el desconocimiento baja ligeramente: el 86.8% de los hermosillenses no identifica a sus diputados locales, frente al 13.2% que sí los reconoce. Los legisladores más identificados son Ely Sallard (5.4%) y David Figueroa (4.9%). El presidente municipal es el funcionario más conocido: el 66.6% de la ciudadanía lo identifica — lo que significa que uno de cada tres hermosillenses tampoco sabe quién gobierna su ciudad.

La tendencia: mejora en la identificación de regidores y diputados, deterioro en la síndica

El informe permite comparar con el año anterior y la tendencia muestra matices. La identificación de regidores mejoró: en 2025, el 97.8% no sabía sus nombres; en 2026, ese porcentaje bajó al 92.3% — una mejora de 5.5 puntos porcentuales. Los dos regidores más conocidos en 2025 eran Natalia Rivera y José Ruperto Celaya, con apenas 0.5% cada uno; hoy, Celaya creció al 4.5%. En los diputados locales, la mejora es más significativa: quienes no los identifican bajaron del 93.8% al 86.8%, y los cuatro diputados más conocidos incrementaron su porcentaje de reconocimiento entre el doble y el triple. Sin embargo, la síndica empeoró: el desconocimiento de su nombre pasó del 98.1% al 98.6%, y la ignorancia sobre sus funciones creció del 93.5% al 95.6%. Esa regresión sugiere que el cambio de síndica — de Zaira Fernández a Blanca Lorena Colosio Altamirano — no vino acompañado de una estrategia de comunicación que presentara a la nueva titular ante la ciudadanía.

La paradoja Hermosillo: ciudad líder en gestión climática, ciudadanía que no conoce a su Cabildo

El informe de HCV llega menos de tres semanas después de que LGM documentara el reconocimiento de Hermosillo como ganadora por segundo año consecutivo del Desafío de Ciudades de WWF entre 380 municipios de 51 países — el reconocimiento más alto que un gobierno municipal puede recibir en materia de sostenibilidad y acción climática. Esa paradoja es una de las más reveladoras que el municipalismo mexicano produce: una ciudad cuyos indicadores institucionales de gestión ambiental son los mejores del país, pero cuya ciudadanía no sabe quiénes toman las decisiones que producen esos indicadores. El dato no invalida los logros del gobierno municipal — los confirma como resultado de decisiones técnicas e institucionales. Pero sí señala que la gestión municipal avanzada sin comunicación efectiva con la ciudadanía produce resultados que nadie puede apropiarse como ciudadano, porque nadie sabe a quién pedirle cuentas ni a quién reconocerle los aciertos.

¿Qué significa para el Cabildo?
  • El desconocimiento ciudadano de los regidores y la síndica no es un problema de comunicación — es un problema de diseño institucional: cuando los representantes municipales no tienen espacios formales de contacto con la ciudadanía más allá de sus redes sociales personales, el desconocimiento es el resultado esperado; el Cabildo Abierto, las comparecencias públicas de regidores ante comunidades específicas y los informes de actividades de las comisiones son los instrumentos que convierten la representación en algo que la ciudadanía puede reconocer y evaluar.
  • La síndica es el integrante del Cabildo con mayor responsabilidad de fiscalización — y el menos conocido: que el 98.6% de la ciudadanía no sepa quién es la síndica municipal de su ciudad significa que el principal mecanismo de control interno del Ayuntamiento opera en un vacío de visibilidad ciudadana; cuando la síndica actúa o cuando no actúa, nadie lo sabe; esa opacidad es la que hace posible tanto la negligencia como la captura de ese cargo por intereses ajenos a su función.
  • El hecho de que la identificación de regidores mejoró cinco puntos en un año demuestra que la comunicación institucional tiene impacto verificable: el crecimiento del regidor Celaya de 0.5% a 4.5% no ocurrió por accidente — fue resultado de mayor presencia pública durante el año; ese dato le dice a cualquier regidor del país que la comunicación de su trabajo tiene rendimientos medibles en el conocimiento ciudadano, y que la baja visibilidad no es un destino inevitable sino una decisión de comunicación que puede revertirse.

Fuentes: Proyecto Puente | Proyecto Puente – Informe HCV preocupaciones ciudadanas | LGM – Hermosillo gana Desafío de Ciudades WWF, 30 de septiembre