El Regidor Salvador Flores Ángeles del Ayuntamiento de Mixquiahuala, Hidalgo, denunció durante la sesión de Cabildo del 21 de septiembre el uso de herramientas de inteligencia artificial para elaborar documentos, reportes e imágenes oficiales del municipio — y documentó el problema con un caso concreto: la información relacionada con la adquisición de patrullas para la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal presentaba inconsistencias en redacción y en las cantidades reportadas, con montos sin IVA superiores a los montos con IVA incluido. El regidor llamó a revisar con mayor cuidado la documentación oficial antes de ser presentada al Cabildo, subrayando que las herramientas tecnológicas no sustituyen la revisión y validación de los datos por parte de los funcionarios responsables.
El caso concreto: facturas de patrullas con montos invertidos
El detonador de la denuncia del Regidor Flores Ángeles fue específico y verificable: al revisar la información relacionada con la compra de patrullas para la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, encontró que los documentos presentaban cantidades mayores en los conceptos sin IVA que en los conceptos con IVA — una inversión aritmética que no tiene ninguna explicación contable válida, ya que el precio con IVA siempre debe ser mayor que el precio sin impuesto. Esa inconsistencia no es un error tipográfico menor — es el tipo de error que puede ocultar irregularidades en el precio real pagado por las unidades, o simplemente revelar que quien elaboró el documento no revisó si los números eran coherentes antes de presentarlos. El Regidor señaló que no era la primera vez que detectaba este tipo de inconsistencias: desde ocasiones anteriores ya había identificado documentos con errores ortográficos y de sintaxis que, según indicó, habrían sido generados con herramientas de IA.
El problema de fondo: IA como herramienta, no como sustituto de la revisión
La denuncia del Regidor apunta a un fenómeno que se está extendiendo en las administraciones públicas de todos los niveles: el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa — ChatGPT, Gemini, Copilot y equivalentes — para redactar informes, oficios, reportes y documentos oficiales. Esas herramientas pueden ser útiles para estructurar textos o dar formato a información — pero tienen una limitación fundamental cuando se trata de datos numéricos: no verifican si los números son correctos, coherentes o consistentes entre sí. Una IA puede generar un reporte con montos, fechas y cálculos que parezcan bien presentados pero que contengan errores aritméticos o inconsistencias que solo un funcionario con conocimiento del tema puede detectar. El problema no es la herramienta — es la ausencia de revisión humana antes de presentar el documento como información oficial al Cabildo.
La implicación institucional: documentos oficiales sin verificar llegan al Cabildo como base de decisiones
El caso de Mixquiahuala tiene una consecuencia institucional que trasciende el error de redacción: los documentos con inconsistencias en los montos llegaron al Cabildo como soporte de información sobre una adquisición pública — la compra de patrullas. Eso significa que los Regidores estaban siendo llamados a revisar, discutir o aprobar decisiones con base en información que no había pasado por ningún filtro de verificación interno. Cuando la Contraloría, la Tesorería o el área responsable presenta un documento al Cabildo, ese documento tiene implícita una validación de la dependencia que lo emite — no una validación de la IA que lo redactó. Si esa validación no ocurre, el Cabildo toma decisiones sobre información no confiable.
¿Qué significa para el Cabildo?
- Los documentos generados con herramientas de IA deben pasar por una revisión humana explícita antes de ser presentados al Cabildo como información oficial: la IA puede generar texto fluido con errores numéricos, fechas incorrectas o inconsistencias que no detecta por sí sola; el funcionario que firma o presenta el documento es el responsable de su contenido — no la herramienta que lo redactó; el Cabildo puede solicitar que los documentos de soporte que llegan a sesión incluyan una firma de validación del funcionario responsable del área que los genera.
- Las inconsistencias en montos con y sin IVA en documentos de adquisición son una señal de alerta que el Regidor de Hacienda y la Sindicatura deben atender de inmediato: cuando los precios sin impuesto aparecen como mayores a los precios con impuesto, el documento tiene un error que puede ser de redacción o puede estar ocultando una alteración en los montos reales de la compra; en cualquier caso, el documento debe ser devuelto a la dependencia emisora para corrección y verificación antes de que el Cabildo lo tome como base de ninguna decisión.
- El uso de IA en el gobierno municipal no es en sí mismo un problema — el problema es usarla sin protocolos de verificación: las herramientas de IA pueden aumentar la productividad de los equipos municipales en la redacción de documentos rutinarios, pero deben ir acompañadas de una política interna que establezca qué tipos de documentos pueden generarse con IA, qué niveles de revisión requieren y quién firma la validación final; el Cabildo puede acordar que la Contraloría Municipal elabore esa política y la presente en sesión ordinaria para su aprobación.
Fuentes: Quadratín Hidalgo





