De la subasta a la conservación: el Cabildo de Querétaro revierte la venta de 12 predios y aprueba crear un área verde por sesión

Tras semanas de presión ciudadana, el Ayuntamiento de Querétaro dio marcha atrás a uno de sus acuerdos más polémicos del año: el 13 de julio, en sesión extraordinaria convocada con apenas 24 horas de anticipación, el Cabildo revocó por unanimidad el acuerdo del 26 de mayo que autorizaba la enajenación y subasta de 12 predios de propiedad municipal —con una superficie total de 74 mil 821 metros cuadrados— ante el rechazo de vecinos, ambientalistas y regidores de oposición que exigían su preservación como áreas verdes. Como respuesta proactiva, el Ayuntamiento anunció que a partir de agosto el Cabildo aprobará una nueva área de conservación en cada sesión, y el Síndico propuso la creación de un Registro Público de Predios Donados para garantizar la transparencia en el manejo del patrimonio municipal.

El origen de la polémica: 12 predios con señalamientos de “área natural protegida”

El 26 de mayo, en sesión ordinaria de Cabildo, el Ayuntamiento de Querétaro aprobó un acuerdo que autorizaba la enajenación de 12 predios de propiedad municipal para obtener recursos destinados a obra pública. La justificación del alcalde Felipe Fernando “Felifer” Macías Olvera fue la necesidad de financiar proyectos de infraestructura sin cargar el presupuesto municipal. Sin embargo, cuando organizaciones ambientalistas y vecinos visitaron físicamente los predios, encontraron que varios contaban con letreros de “Zona de conservación natural. No dañar flora y fauna. Prohibido ingresar al área” y árboles con etiquetas de rescate de flora. El hallazgo detonó un movimiento ciudadano que exigió la cancelación inmediata del proceso. El regidor de Morena, Fernando Flores Pérez, fue uno de los primeros en señalar que la cancelación verbal del alcalde no era suficiente: “Para echarla abajo, para poder revocarlo, no solamente bastan los dichos del presidente municipal, sino que se tiene que emitir un nuevo acuerdo”. El 9 de julio, Macías Olvera confirmó públicamente la cancelación definitiva y el 13 de julio el Cabildo formalizó la revocación.

La revocación: unanimidad y reincorporación al dominio público

En la sesión extraordinaria del 13 de julio, convocada mediante oficio SAY/1374/2026, el Cabildo aprobó por unanimidad revocar todas las autorizaciones del acuerdo de mayo. Los 12 predios se reincorporarán al régimen de dominio público, conforme al Reglamento de Bienes Patrimonio del Municipio de Querétaro y a la Ley Orgánica Municipal del Estado. En caso de que algún procedimiento derivado del acuerdo revocado haya iniciado, el Ayuntamiento deberá realizar los trámites correspondientes ante las autoridades competentes para dejarlo sin efectos. El Municipio encuadró la decisión dentro de su modelo de “Gobierno Abierto” y de escucha ciudadana.

Las propuestas proactivas: un área verde por sesión y un registro público de predios

Como respuesta a la presión ciudadana, el Ayuntamiento anunció que a partir de la primera semana de agosto, el Cabildo incluirá como punto adicional en el orden del día de cada sesión la aprobación de al menos una nueva área de conservación. La medida busca revertir el déficit de áreas verdes identificado durante la polémica y demostrar que la escucha ciudadana se traduce en decisiones concretas. Por su parte, el Síndico municipal Claudio Sinecio Flores fue más allá y presentó al Cabildo la propuesta de crear un Registro Público de Predios Donados — una herramienta digital, actualizada y abierta a la ciudadanía — que permita conocer el origen, destino, ubicación y estado actual de cada predio recibido por el municipio a través de las obligaciones de donación del 10% de superficie que el Artículo 156 del Código Urbano impone a las constructoras. La propuesta del Síndico parte de un diagnóstico claro: si ese registro hubiera existido, los 12 predios polémicos habrían sido visibles para la ciudadanía desde el momento en que fueron donados, y su proceso de enajenación habría enfrentado mucho mayor escrutinio público desde el principio.

¿Qué significa para el Cabildo?
  • Un acuerdo de Cabildo aprobado por mayoría puede ser revocado por el mismo Cabildo ante evidencia de error o rechazo ciudadano: el caso de Querétaro ilustra que la enajenación de patrimonio municipal es uno de los acuerdos que más impacta la confianza ciudadana en el Ayuntamiento; cuando ese proceso no cuenta con un diagnóstico previo sobre el uso histórico y el potencial de cada predio, el Cabildo queda expuesto a decisiones que pueden revertirse con alto costo político e institucional.
  • El Registro Público de Predios Donados propuesto por el Síndico es un modelo de transparencia patrimonial replicable en cualquier municipio con actividad constructora: la obligación del 10% de donación de superficie en desarrollos inmobiliarios existe en muchos municipios del país, pero el destino efectivo de esos predios rara vez es accesible en tiempo real para la ciudadanía; crear y mantener actualizado ese registro en formato digital y abierto es una medida de gestión patrimonial que ningún Cabildo necesita esperar a que ocurra una crisis para adoptar.
  • Incluir un punto fijo de agenda ambiental en cada sesión de Cabildo es un mecanismo de política pública que institucionaliza el compromiso, no lo deja a la discrecionalidad: comprometerse a aprobar una nueva área de conservación en cada sesión convierte la protección ambiental en una obligación recurrente del Cabildo, en lugar de un tema que aparece solo cuando hay presión ciudadana; cualquier Ayuntamiento puede adoptar un mecanismo similar para temas prioritarios — medio ambiente, transparencia, seguimiento de obra — incorporándolos como puntos fijos del orden del día.

Fuentes: Código Qro | Quadratín Querétaro – Revocación | Proceso – Predios con letreros de conservación | La Jornada – Subasta polémica | Municipio de Querétaro – Comunicado oficial